Un pueblo que sorprende y cautiva a todo visitante por la paz, la hermosura de sus calles, por su tradicional gastronomía y por la afabilidad de sus habitantes
En Villablanca existen en estos momentos entre 550 y 600 extranjeros de dieciséis países diferente, lo cual hace de nuestro pueblo un ejemplo de convivencia multicultural
el edificio religioso más antiguo, anterior incluso a la fundación de la villa, es la Ermita de Santa María de la Blanca, a menos de un kilómetro del núcleo urbano